domingo, 30 de enero de 2011

La ninfa de la montaña

La ninfa de la montaña

... Y la veo, ahí, sentada,
enfrente de la ventana, asomándose,
buscando el bosque que dejó lejos
y la fría montaña nevada.

Sus ojos apuntaban hacia fuera
pero miraba hacia dentro,
a su interior, a su centro
buscando lo que quería encontrar.

Buscaba un día de nieve y luz,
y encontró una noche congelada;
su nostalgia cada día se agravaba
y una mañana decidió regresar.

Nada ni nadie la detuvo,
ni el aire huracanado,
ni el camino destrozado
ni el río desbordado.

Había llegado a su destino,
muy atrás había quedado el camino.
Jugó con los árboles de la montaña
y después se fue a dormir a su cabaña.

XLVII

viernes, 28 de enero de 2011

Dione

Dione

Dione, musa y ninfa;
estrella y firmamento;
planta, flor y fruto;
lluvia, arena y sal.

Dione, piedra y sustento;
su interminable espera
es muestra de que su paciencia impera
sobre las inclemencias del paso del tiempo.

Dione, prisionera y libre;
sufre el martirio constante
bajo la luna menguante
que implica el amar a un imposible.

Dione, ama y esclava;
la belleza de tu ser es envolvente
me siento embelezado, embebido
por tu sabiduría y belleza.

Dione, fugitiva y estática
te escondes en las sombras de la historia
te bañas con sabiduría nueva y antigua.
Mezcla de geranio y sierpe.
LIV